¿Qué es el Edifil y por qué aparece en todas las fichas de sellos españoles? Es el catálogo de sellos de España de referencia: numera cada sello emitido en España desde el primero, de 1850, y da para cada uno un precio orientativo en nuevo y en usado. Sirve sobre todo para identificar con exactitud qué sello tienes. Lo que no te dice es cuánto te van a pagar por él, y confundir esas dos cosas es el error más caro que se comete con una colección.
En esta guía explicamos qué ediciones existen, cómo se lee un número Edifil, por qué el precio del catálogo y el precio real casi nunca coinciden y qué cuidado hay que tener con los PDF "gratis" que circulan por internet. Si lo que buscas son las piezas concretas que más se cotizan, las tienes en el repaso de los sellos españoles más valiosos.
Qué es el catálogo Edifil de sellos de España y qué ediciones hay
Edifil es una editorial madrileña especializada en filatelia que publica sus catálogos desde hace décadas. Su numeración se ha convertido en el idioma común del sector en España: comerciantes, casas de subastas y coleccionistas se refieren a un sello por su número Edifil, no por su descripción.
Bajo ese nombre conviven varias publicaciones distintas, y conviene saber cuál se está consultando:
- Catálogo unificado Edifil: el que suele llamarse "el Edifil" a secas. Se reedita cada año con las emisiones nuevas y los precios revisados, y cubre los sellos de España en un solo volumen.
- Catálogos especializados: varios tomos con mucho más detalle por épocas, variantes de color, de dentado y de impresión, errores y pruebas. Son los que usan los especialistas para piezas clásicas.
- Antiguas colonias y dependencias postales: Cuba, Filipinas, Puerto Rico, Fernando Poo, Guinea, Sáhara y el resto de territorios tienen su catalogación propia, con una numeración aparte de la de la península.
- Álbumes y hojas Edifil: la editorial también fabrica las hojas de álbum impresas con los huecos de cada emisión, ordenadas según su propia numeración.
Para sellos de otros países, el Edifil no sirve: allí mandan otros catálogos, como el Yvert et Tellier (Francia), el Michel (Alemania), el Scott (Estados Unidos) o el Stanley Gibbons (Reino Unido), cada uno con su propia numeración.
Cómo se lee un número Edifil
La numeración parece sencilla, pero tiene varios detalles que cambian por completo la identificación de una pieza. Estos son los cuatro que más conviene dominar, con ejemplos sacados de nuestro propio catálogo.
1. Números correlativos por emisión
Los sellos de España se numeran en orden cronológico de emisión, empezando por el número 1, el primer sello de 1850. Cuando una emisión tiene varios valores, cada uno lleva su número y la serie completa se indica con un intervalo. La serie de "Cifras para Impuesto de Guerra" de 1898, por ejemplo, va del 236 al 239: cuatro sellos que se venden juntos como "Nº 236-39".
2. Secciones con numeración propia
No todo entra en la numeración general. Las emisiones patrióticas de la Guerra Civil, las franquicias postales y otras categorías tienen su propia sección y su propia cuenta. Por eso nuestras emisiones patrióticas de Bilbao de 1936 figuran como "Nº 19-22", y las franquicias de las Cortes Constituyentes de 1931 también como "Nº 19-22". El mismo número en dos secciones distintas son dos sellos completamente diferentes: hay que citar siempre la sección, no solo la cifra.
3. Nuevo, usado y con o sin fijasello
El catálogo da precios distintos según el estado: nuevo (sin usar) o usado, y dentro de los nuevos importa si conserva la goma intacta o si lleva la marca de una charnela o fijasello. Las primeras páginas de cada edición explican a qué estado se refiere cada columna, y vale la pena leerlas antes de comparar nada.
4. Variantes
Un mismo sello puede tener variantes reconocidas: sin dentar, con color distinto, con sobrecarga invertida o con numeración al dorso. El catálogo las recoge junto al número principal, y su precio puede multiplicar el del sello normal. En nuestro catálogo, el sello de Blasco Ibáñez de 1932 (Nº 662) en su variante sin dentar se vende a 30 euros, y el de Nicolás Salmerón (Nº 660) con numeración al dorso, a 60.
Precio de catálogo frente a precio real
Aquí está la clave para no llevarse un disgusto. El precio del Edifil es una referencia teórica, pensada para una pieza en estado perfecto, y en la práctica funciona como un techo. Lo que se paga de verdad en el mercado depende de la oferta, la demanda y el estado concreto del ejemplar.
Algunos ejemplos reales de nuestro catálogo, que muestran lo mucho que puede cambiar el precio dentro de un mismo número:
- Vuelo Madrid-Manila de 1936 (Nº 741): con fijasello, 4 euros. En calidad lujo y sin fijasello, 15 euros. Mismo sello, casi cuatro veces más por el estado.
- Alegoría de la República de 1938 (Nº 451-54): una serie completa de cuatro sellos que se vende por 1 euro, porque la tirada fue enorme y hay muchísimos ejemplares en el mercado.
- Emisiones patrióticas de Bilbao de 1936 (Nº 19-22): 80 euros la serie sin fijasello. Tiradas locales, cortas y con demanda de especialistas.
- Pegaso sobrecargado de 1930 (Nº 489), de las emisiones de Alfonso XIII: 25 euros.
La regla general: en material corriente, el precio real de venta es una fracción del precio de catálogo, y en piezas escasas en estado excelente puede acercarse a él o incluso superarlo en una subasta disputada. Lo que nunca hay que hacer es multiplicar los precios del Edifil por el número de sellos de un álbum y dar esa cifra por buena.
Catálogo de sellos de España en PDF gratis u online: lo que conviene saber
"Descargar catálogo Edifil PDF gratis" o encontrar el catálogo Edifil online son de las búsquedas más repetidas sobre este tema, y la respuesta merece ser clara:
- El catálogo no es gratuito. Es una obra con derechos de autor, y los PDF que circulan son copias no autorizadas, a menudo de ediciones antiguas.
- Una edición antigua sirve para identificar, no para valorar. La numeración apenas cambia de un año a otro, así que un Edifil de hace unos años sigue siendo útil para saber qué sello tienes. Sus precios, en cambio, están desfasados.
- No mezcles numeraciones. Si compras o vendes con alguien de fuera de España, comprueba si te habla en Edifil, en Yvert o en Michel. El mismo sello tiene un número distinto en cada catálogo.
- El catálogo no certifica nada. Que un sello coincida con la imagen del Edifil no garantiza que sea auténtico. En piezas clásicas y coloniales caras existen falsificaciones, y para esas lo que vale es un certificado de un experto reconocido.
Una edición de segunda mano de hace pocos años, comprada a buen precio, es suficiente para la mayoría de coleccionistas que empiezan o que quieren ordenar una herencia.
Cómo usar el Edifil para ordenar tu colección
El orden que recomendamos si tienes un álbum o una caja de sellos sin clasificar:
- Agrupa los sellos por épocas antes de buscar nada: es mucho más rápido localizar cada uno en el catálogo.
- Anota el número Edifil de cada sello y su sección si no es la general (patrióticas, franquicias, colonias).
- Marca el estado de cada uno con el mismo criterio que usa el catálogo: nuevo con goma, con fijasello o usado.
- Señala las series completas y las variantes: es donde suele estar el valor.
- Para saber cuánto vale de verdad, compara con ventas reales recientes, no con la columna de precios del catálogo. Una buena referencia es ver a cuánto se venden piezas ya identificadas y verificadas en nuestra sección de sellos antiguos.
Si después de este trabajo tienes piezas que no consigues identificar o que crees que pueden ser variantes valiosas, en 8Reales las revisamos y tasamos sin compromiso, con su número Edifil y su precio real de mercado.










