El maravedí es la moneda española con más historia detrás: casi seiscientos años de vida, desde el siglo XII hasta 1848, aunque por el camino cambió de metal, de valor y hasta de forma varias veces. Es también la que más dos preguntas distintas genera, y que casi nunca se responden por separado: qué es exactamente, y cuánto vale. Aquí respondemos a las dos.
- Siglo XII-XIII: nace como moneda de oro con Alfonso VIII, y pasa a plata con Alfonso X.
- Siglo XIV-XV: deja de acuñarse en metal precioso y se convierte en unidad de cuenta.
- Siglo XVI: reaparece como moneda de cobre o vellón, la del uso diario.
- 1848: se retira oficialmente, sustituido por el real y después por la peseta.

El origen de los maravedís
El maravedí es una de las monedas con mayor recorrido en la numismática e historia monetaria de España. Su origen es algo incierto, aunque existen teorías que lo vinculan con el paso de los árabes por la península Ibérica. Se cree que su nombre deriva de los almorávides, una dinastía bereber que dominó Al-Ándalus en el siglo XI y que emitió dinares de oro llamados morabitinos (del árabe murābit). Con la Reconquista y la consolidación de los reinos cristianos, Castilla adoptó este término para sus propias emisiones monetarias.
Los primeros maravedís castellanos aparecen en el siglo XII, bajo el reinado de Alfonso VIII. Inicialmente, se trataba de monedas de oro que imitaban los dinares almorávides. Sin embargo, con el tiempo, el maravedí evolucionó en su composición y valor, reflejando los cambios políticos y económicos de la península. Durante el reinado de Alfonso X el Sabio (siglo XIII), el maravedí dejó de acuñarse en oro y pasó a ser una moneda de plata, marcando el inicio de una nueva etapa en su historia.
De moneda de oro a moneda de cuenta
A partir del siglo XIV, los maravedís comenzaron a perder su relevancia como moneda física de oro y se convirtieron progresivamente en una unidad de cuenta. Esto significaba que, aunque se dejase de acuñar en ciertos momentos, se usaba como referencia para calcular el valor de otras monedas y transacciones económicas. Durante los siglos XIV y XV, su valor nominal se desintegró progresivamente debido a la inflación y las continuas reformas monetarias.
La dinastía Trastámara, especialmente bajo Enrique III y Juan II, continuó utilizando el maravedí como unidad de cuenta, aunque en la práctica existían monedas con otros nombres y valores. Para el siglo XV, el maravedí ya no era un metal precioso, sino que había evolucionado en un término abstracto para medir la equivalencia de otras divisas en el reino.
«Dinero del pueblo»: el maravedí de cobre
Durante la era de los Reyes Católicos, se produjo la última acuñación de maravedís de plata y oro. Sin embargo, en el siglo XVI, la necesidad de moneda de uso cotidiano para las clases populares propició la reintroducción del maravedí como una moneda de cobre o vellón (una aleación de cobre con un pequeño porcentaje de plata). Estas nuevas emisiones fueron fundamentales en la economía diaria de la población común, ya que las monedas de oro y plata se usaban principalmente en grandes transacciones y el comercio internacional.
Con la llegada de los Borbones al trono en el siglo XVIII, se implementaron reformas monetarias que buscaron unificar el sistema monetario en todos los territorios de la monarquía. Se estableció un sistema basado en el real de vellón, lo que relegó al maravedí a una función secundaria como moneda de mínimo valor. A pesar de ello, continuó circulando hasta mediados del siglo XIX.
El fin del maravedí y su legado numismático
En 1848, bajo el reinado de Isabel II, el maravedí fue oficialmente retirado como unidad monetaria, siendo reemplazado por el sistema decimal basado en el real y, posteriormente, por la peseta en 1868. No obstante, su presencia en documentos, contratos y contabilidad perduró algunos años después, demostrando su arraigo en la cultura financiera del país. A lo largo de los siglos, monedas como el real de a 8 jugaron un papel fundamental en la evolución del sistema monetario, y hoy en día siguen siendo piezas esenciales en la numismática por su valor histórico y coleccionable.
Cuánto vale un maravedí hoy
Casi todo lo que se lee por ahí sobre el precio del maravedí mezcla dos preguntas que no tienen nada que ver entre sí. Una es cuánto poder de compra tenía un maravedí en su época, que es historia económica y cambia radicalmente según el siglo: uno de 1480 valía mucho más que uno de 1600, porque la moneda se fue devaluando sin parar durante quinientos años. La otra es cuánto paga hoy un coleccionista por tener esa moneda física en la mano, que es una pregunta de mercado numismático y no depende de aquella primera cifra en absoluto. Aquí respondemos a la segunda, con precios reales de venta, no con estimaciones históricas.
Los de oro y plata de los primeros siglos
Son las piezas raras de la serie. Se acuñaron durante poco tiempo, en el siglo XII y XIII, y la mayoría se perdieron o se fundieron con los siglos, así que hoy apenas salen a la venta. Cuando aparece un maravedí de oro original de Alfonso VIII o de un reinado cercano, se cotiza como lo que es: una pieza de coleccionista serio, con precios que arrancan en varios cientos de euros y suben rápido según la ceca, la conservación y si conserva el peso original.
Los de vellón, los que de verdad circulan
Son la inmensa mayoría de lo que se encuentra hoy en el mercado: maravedís de cobre acuñados entre el siglo XVI y el XIX, sobre todo bajo Felipe II, Felipe III y Felipe IV. Se hicieron en cantidades enormes para el uso diario, así que hay oferta real y los precios son mucho más accesibles. Comparando ventas reales de piezas en conservación normal, con desgaste propio del uso, los precios se mueven entre 12 y 30 euros según ceca, año y estado. Un ejemplar con el relieve más nítido, la ceca bien legible o de una emisión más escasa puede superar sin problema los 30 o 40 euros.
Lo que más mueve el precio, en orden:
- La conservación: entre una pieza gastada y una con el relieve nítido hay varias veces de diferencia.
- La ceca: los maravedís de Segovia, acuñados en el Real Ingenio con el sistema de molino en lugar de a martillo, suelen salir más regulares que los de otras cecas peninsulares y se pagan algo más.
- El año y la emisión: las de tirada más corta o de reinados con menos volumen se buscan más.
¿Tienes maravedís y quieres saber qué tienes exactamente? Escríbenos con fotos del anverso, del reverso y del canto, y te decimos qué pieza es y qué se está pagando hoy por ella.
El estudio de los maravedís no solo permite comprender la evolución de la moneda en España, sino también las transformaciones económicas y políticas que marcaron la historia del país. Desde su origen en la España medieval hasta su desaparición en el siglo XIX, el maravedí fue testigo y protagonista de siglos de cambios, consolidándose como una de las monedas más emblemáticas de la numismática española.



