Monedas de Oro Españolas
Monedas de oro españolas antiguas: 8 escudos de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, acuñados en México, Lima, Potosí, Santiago y Nuevo Reino. Todas las piezas con su ceca, su ensayador y su conservación descritos en la ficha. Más abajo explicamos cómo se comprueba un 8 escudos.
-
Popular
1820. Fernando VII. 8 escudos de Méjico. Ensayador JJ. (AC.1799)
3.800,00 € IVA INCLUIDO -
Popular
1818. Fernando VII. 8 escudos de Nuevo Reino. Ensayador JF. (AC.1856)
3.900,00 € IVA INCLUIDO -
Popular
1817. Fernando VII. 8 escudos de Nuevo Reino. Ensayador JF. (AC.1854)
3.800,00 € IVA INCLUIDO -
Popular
1817. Fernando VII. 8 escudos de Lima. Ensayador JP. (AC.1764)
3.800,00 € IVA INCLUIDO -

1806. Carlos IV. 8 escudos de Nuevo Reino. Ensayador JJ. (AC. 1747)
3.600,00 € IVA INCLUIDO -
Popular
1803. Carlos IV. 8 escudos de Méjico. Ensayador FT. (AC. 1646)
4.100,00 € IVA INCLUIDO -
Popular
1802. Carlos IV. 8 escudos de Potosí. Ensayador PP. (AC. 1708)
3.600,00 € IVA INCLUIDO -
Popular
1781/79. Carlos III. 8 escudos de Santiago. Ensayador DA. (AC. 2162)
4.200,00 € IVA INCLUIDO
Las monedas de oro españolas: el 8 escudos
Cuando se habla de monedas de oro españolas antiguas, se está hablando casi siempre del 8 escudos, conocido popularmente como onza o doblón de a ocho. Es la mayor denominación en oro del sistema monetario español y fue, durante casi dos siglos, la forma en que se movía el dinero grande: pagos entre comerciantes, remesas a la Península y patrimonio guardado.
Pesa unos 27 gramos, como el real de a ocho de plata, pero mide bastante menos, en torno a los 37 milímetros, porque el oro es mucho más denso. Su ley fue de 22 quilates hasta la reforma de 1786, que la rebajó a 21, es decir, a unas 875 milésimas.
Cómo se comprueba un 8 escudos
Al ser la pieza de mayor valor del catálogo, es también la que más conviene verificar. El peso y el diámetro juntos son la mejor prueba de partida: acertar los dos a la vez es muy difícil con cualquier otro metal, porque ninguno tiene la densidad del oro. Una copia que pese lo correcto será visiblemente más grande, y una del tamaño correcto pesará de menos.
El oro tampoco es magnético, no se oxida y no cría pátina verde ni manchas negras. Y en piezas de este importe, la certificación de una casa reconocida o un historial de procedencia claro dejan de ser un lujo: se venden antes y mejor que la misma moneda sin papeles.
Qué determina el precio de una moneda de oro española
A diferencia de la plata, aquí hay un suelo: el propio metal. Un 8 escudos nunca bajará del valor de sus casi 25 gramos de oro fino, pase lo que pase con el coleccionismo. A partir de ahí, lo que suma es la ceca, el año y la conservación.
México y Lima son las cecas más habituales; Nuevo Reino (Bogotá), Popayán y Santiago de Chile acuñaron menos y sus piezas son más difíciles de encontrar. En conservación media, un 8 escudos de Carlos III, Carlos IV o Fernando VII se mueve hoy entre 3.600 y 4.200 euros.
Una última cosa: en oro, limpiar hace todavía más daño que en plata. La superficie se raya con facilidad y esas marcas no se van.







